Llega un momento en el crecimiento de muchos negocios en que trabajar solo ya no es suficiente. Contratar a un empleado es un paso importante, pero también puede generar dudas e incertidumbre, sobre todo si es la primera vez. ¿Qué tipo de contrato me conviene? ¿Cuánto me va a costar realmente? ¿Qué obligaciones tengo como empleador?
En este artículo respondemos a estas preguntas de forma práctica.
¿Qué necesitas para poder contratar a un empleado?
Antes de formalizar el primer contrato, necesitas estar inscrito como empleador en la Seguridad Social (si no lo estás ya) y obtener un código de cuenta de cotización (CCC). Este trámite se realiza ante la Tesorería General de la Seguridad Social y es gratuito.
Además, si eres autónomo persona física, deberás verificar que tu epígrafe del IAE cubre la actividad que desarrolla el empleado, o tramitar el alta en el epígrafe correspondiente.
Tipos de contrato más habituales
Tras la reforma laboral de 2022, el panorama contractual se simplificó considerablemente. Los tipos más utilizados ahora son el contrato indefinido (la modalidad general y la más protegida), el contrato temporal por circunstancias de la producción (para necesidades reales y temporales del negocio, con un máximo de 6 meses ampliable a 1 año por convenio), el contrato de formación en alternancia (para jóvenes sin experiencia, con bonificaciones en cotizaciones), y el contrato a tiempo parcial (cuando necesitas a alguien por horas o parte de la jornada).
La norma general hoy es que los contratos son indefinidos salvo causa justificada para la temporalidad. Usar contratos temporales sin causa real es una de las irregularidades que más sanciona la Inspección de Trabajo.
¿Cuánto cuesta realmente un empleado?
El salario bruto que figura en el contrato no es el coste total para la empresa. Al salario hay que sumar las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo del empleador, que representan aproximadamente entre el 30% y el 35% del salario bruto dependiendo del tipo de contrato y las contingencias cubiertas.
Por ejemplo, un empleado con un salario bruto de 1.500 euros al mes tiene un coste real para la empresa de aproximadamente 1.950-2.000 euros mensuales. A esto hay que añadir la parte proporcional de las pagas extras (si no están prorrateadas), vacaciones y posibles indemnizaciones en caso de despido.
Obligaciones del empleador
Al contratar a un empleado adquieres una serie de obligaciones: tramitar el alta en la Seguridad Social antes de que empiece a trabajar (no el mismo día, sino antes), comunicar el contrato al SEPE en un plazo de 10 días, elaborar la nómina mensual correctamente, ingresar las cotizaciones sociales en los plazos establecidos, retener e ingresar el IRPF del trabajador, garantizar la prevención de riesgos laborales y cumplir con el convenio colectivo aplicable a tu sector.
Bonificaciones y ayudas a la contratación
Existen diferentes incentivos para contratar a determinados colectivos: jóvenes menores de 30 años, desempleados de larga duración, mayores de 45 años, personas con discapacidad, mujeres en sectores con brecha de género… Estas bonificaciones reducen las cotizaciones a la Seguridad Social y pueden suponer un ahorro significativo. En Asesor Fiscal Pyme te informamos de las bonificaciones aplicables a tu caso concreto.
Conclusión
Contratar bien desde el principio ahorra muchos problemas a posteriori. La Inspección de Trabajo es activa y las sanciones por irregularidades laborales pueden ser muy elevadas. Si estás pensando en incorporar a alguien a tu equipo, consúltanos antes de firmar nada. Te ayudamos a hacerlo bien.
