Una de las formas más directas de reducir la factura fiscal como autónomo es aplicar correctamente todas las deducciones a las que tienes derecho. Sin embargo, esta es también una de las áreas donde más errores se cometen: unos autónomos se deducen demasiado (y arriesgan una inspección), y otros no se deducen todo lo que podrían (y pagan más de lo necesario).
En este artículo repasamos los principales gastos deducibles para autónomos en España, los requisitos que deben cumplir y los casos más frecuentes de duda.
¿Qué hace que un gasto sea deducible?
Para que un gasto sea deducible en el IRPF de un autónomo deben cumplirse tres condiciones: que esté vinculado a la actividad económica, que esté debidamente justificado con factura o documento equivalente, y que esté correctamente registrado en los libros contables.
En el caso del IVA, el requisito adicional es que la actividad del autónomo tenga derecho a deducir el IVA soportado (lo cual no aplica, por ejemplo, a actividades exentas como la enseñanza o la sanidad).
Cuota de autónomos (RETA)
La cuota mensual que pagas a la Seguridad Social como autónomo es deducible al 100% en el IRPF. Es uno de los gastos más claros y directos, y sin embargo hay autónomos que no lo incluyen correctamente en su declaración.
Suministros del local de trabajo
Si tienes un local o despacho afecto exclusivamente a la actividad, todos los suministros (luz, agua, gas, internet, teléfono fijo) son deducibles al 100%. Si trabajas desde casa, la deducción de los suministros está limitada al porcentaje de metros cuadrados de la vivienda dedicados a la actividad, con un tope del 30% de ese porcentaje.
Vehículo
Este es uno de los puntos más controvertidos. Para que un vehículo sea deducible al 100%, debe estar afecto exclusivamente a la actividad (algo difícil de justificar para la mayoría de autónomos). Si hay uso mixto personal y profesional, Hacienda tiende a ser muy restrictiva. Existen excepciones para determinadas actividades (agentes comerciales, taxistas, transportistas…) donde la deducción está más clara.
Formación y actualización profesional
Los cursos, libros, suscripciones a publicaciones especializadas y cualquier otro gasto de formación relacionado con tu actividad son deducibles. Aplica también a congresos y seminarios del sector.
Material de oficina y herramientas de trabajo
Ordenadores, software, material fungible, mobiliario de oficina… Todo lo que utilizas para desarrollar tu actividad y que puedas justificar con factura es deducible.
Dietas y desplazamientos
Los gastos de manutención (comidas de trabajo) tienen límites específicos: 26,67 euros por día en España y 48,08 euros en el extranjero, siempre que se produzcan fuera del municipio de la actividad y quede justificado el motivo profesional. Los desplazamientos con vehículo propio se justifican mediante el registro del kilometraje.
Seguros
Seguros de responsabilidad civil, seguros de salud (con límites específicos) y seguros relacionados con la actividad son deducibles. El seguro de salud propio, del cónyuge y de los hijos menores de 25 años tiene una deducción de hasta 500 euros por persona (1.500 si hay discapacidad).
Asesoría, gestoría y otros servicios profesionales
El coste de tu asesor fiscal, abogado, consultor u otros profesionales contratados para la actividad es, también, deducible. Incluyendo, por supuesto, los honorarios de tu gestoría.
Conclusión
Aplicar bien las deducciones puede suponer una diferencia significativa en tu carga fiscal anual. Para asegurarte de que no te dejas nada y de que todo está correctamente justificado, lo más prudente es trabajar con un asesor fiscal. En Asesor Fiscal Pyme revisamos contigo todos los gastos deducibles de tu actividad. Consúltanos.

